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1920 - 1930

El espíritu pionero que ha guiado siempre a la empresa


Durante los dos primeros años desde el nacimiento de la empresa, no cambia el número de trabajadores, pero FACOM abre una nueva forja en Gentilly, en las afueras de París. En un terreno propiedad de la familia Mosès, los 1.500 metros cuadrados de edificios reúnen mecanización, ajuste, temple, amoladura, pulido y montaje. La fábrica, construida en 1920 sobre las ruinas del castillo de la Reina Blanche, de momento, ¡solamente cuenta con un motor! El mercado de las llaves de ajuste está en auge, los dos únicos comerciales con que cuenta FACOM no paran.

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Fábrica de Gentilly - 1920

Uno de ellos, el alsaciano Gustave Schoettlé, va a crear posteriormente una empresa distribuidora que todavía existe en la actualidad. Sus descendientes, fieles a FACOM, han conseguido que los establecimientos Schoettlé sean líderes del mercado alsaciano de distribución de piezas de automóviles y suministros industriales.

En la década de los años veinte, los automóviles empiezan a invadir las carreteras y se amplía la gama FACOM. Se firma un primer contrato con Renault, de llaves de cremallera de 23 cm, y seguidamente con Peugeot, de llaves "inglesas" con mango de madera.

En 1924, son los representantes quienes distribuyen el primer catálogo de FACOM. Solo tiene unas pocas páginas y no existen referencias: destaca la llave de cremallera "Autobloc" de ajuste rápido. Para las entregas, se ruega tener paciencia, porque las llaves llegan a París en vehículo, de.... ¡caballos! Precio del trayecto: 15 F, o sea, equivalente a 10€ en nuestros tiempos. La calidad del servicio FACOM ya era notoria.

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Fábrica de Gentilly - Vista del taller - 1920

A continuación, se multiplican las innovaciones: a mediados de la década de los años veinte, el mercado francés empieza a conocer las primeras llaves de tubo (tipo Stillson) gracias a FACOM. Impulsada por el éxito, la empresa cuenta pronto con un centenar de obreros y un equipo de seis representantes. Una vez más, se reconoce la voluntad de estar a la vanguardia y ese espíritu pionero guiará siempre a la empresa.

Otro mercado se muestra prometedor e innovador: la aeronáutica. La época de los "aquellos maravillosos locos volando en sus locos cacharros" se acabó. Los ingeniosos aficionados al bricolaje han sido sustituidos por las primeras grandes industrias de la aviación.

Dejen sitio a la conquista del aire. Cuando los aviones mantenidos gracias a las herramientas de diseño especial de FACOM despegan, se baten los récords de vuelos internacionales. FACOM establece una estrecha relación con Air France en cuanto nace la compañía a nivel nacional, en 1933.

Se consagra el doble deseo de apoyar el avance del automovilismo y de la aviación: es el primer logotipo FACOM. Consiste en dos alas que enmarcan un perno hexagonal, dos símbolos del sector industrial mecánico en plena expansión y con futuro. La empresa ha conservado hasta nuestros tiempos esa marca reconocida. Ahora es un perno con alas el que firma la producción FACOM.
 

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Logo facom 1920

En la estela del perno con alas

Desde hace años, FACOM está colocado bajo el doble patrocinio del perno y el ala. El logotipo actual de la empresa recupera ese símbolo, simplificado y más estilizado.

Es un compromiso de dinamismo innovador y una garantía doble de fiabilidad y seguridad. Para millones de usuarios, profesionales de todos los sectores, en los cinco continentes, en el aire y en los mares, el perno alado se impone como marca de un precioso aliado en las circunstancias más extremas.